sábado, 8 de enero de 2011

¡Rah, Rah, Rah! ¡Por el loquito de la calle que asaltó un banco!

Sigo dándole vueltas y vueltas al asunto y no termino de convencerme. Todo calza perfecto para una intitución como la PN (no sean malpensados) que no se caracteriza precisamente por su honestidad y efectividad. Es decir, en la semana en que se destapan escándalos en el ministerio, se cambia de ministro, se ponen al descubierto actos de corrupción de parte de altos funcionarios (que curiosamente son toooodos apristas) y en la que la inseguridad ciudadana está al tope, viene muy bien este escándalo de 7 horas (que durará por lo menos 15 días en los medios) para distraer la atención del respetable que desde hace un buen tiempo no es nada respetable si de cortinas de humo se trata.

El pobre muchacho es un huevón, hay que decirlo. Haya sido o no utilizado para este teatro, lo cierto es que hizo todos los méritos para acabar mal. Y me da pena. Pensar que empezó pidiendo 4 millones, luego un helicóptero, después una 4x4, luego una moto lineal...para finalmente pedir un cuarto de pollo a la brasa. Mejor hubiera asaltado el Norkys! Y lo peor de todo es que lo único que le dieron fue una bala!
¿Por qué matarlo?
¿Por qué tendría un radio con saldo ilimitado para hablar con los tombos?
Si era misio ¿De dónde sacó la pistola?
¿Por qué planearía un asalto en gamarra en navidad? (no hay forma de salir)
Si era un asalto ¿Por qué llevar dos bombas?
¿Por qué, al decir de los testigos, repetía "me han pagado para morir"?
Qué fácil resulta decir: "era un loquito, estaba trastornado"

Qué pena. En el País de las Maravillas, el nuestro, lo peor siempre está por pasar.

En el dibujo: los más beneficiados con el asunto: García, Hidalgo y Barrios. Ah, y el único Sniper que dispara a menos de cuatro metros.

No hay comentarios:

Publicar un comentario