Por lo general yo hago como Mafalda: trato de vivir sin darme cuenta. Pero en el País de las Maravillas, el nuestro, donde lo peor siempre está por pasar, es difícil mantenerse al margen de lo que sucede e indigna, vale decir, de lo que sucede todos los días. Encerrado aún, por motu propio, en la burbuja universitaria, lo único que llega a mí son los escándalos en los que se mete cada congresista, payaso o figuretti (en realidad los tres son sinónimos) a través de los periódicos.
Tal vez hubiera dejado el asunto allí, para no seguir enfermando a Barreto con mi ideología, pero hoy leí para mi mala suerte, en el Twitter de Peru 21, las declaraciones de la Presidenta de Chile respecto a una supuesta carrera armamentista que no existe, pues, en sus propias palabras, ese armamento y su renovación "obedecen a la enorme resposabilidad del gobierno de Santiago a preservar la seguridad de sus conciudadanos"
Yo me pregunto si en el Perú pensamos lo mismo. Porque tal vez sí sea necesario comprar F-16, misiles, fragatas y submarinos para defendernos de las barras bravas. Si yo tuviera un misil,lo lanzaría al congreso.
Chile no está, de ninguna manera, en una carrera armamentista. Para que exista una "carrera", deberían haber otros países que compitan también. Y el Perú, en esta carrera, se ha quedado en la línea de partida, suplicando a los demás contendores que no corran porque él no piensa hacerlo.
Creer que en Sudamérica se respira un clima de buena vecindad resultaría bastante ingenuo y sería repetir viciosamente el panorama de 1873 en que Manuel Pardo y Lavalle desarmó la escuadra y redujo a la mínima expresión el ejército.
Bolivia nos odia, y no sólo por el mar. En Chile no se puede confiar. Ecuador es partidario acérrimo de Chile y Venezuela no nos mira bien. Y de Colombia lo único que tenemos es una canción del Grupo Niche que no creo que pueda ayudar de mucho (¿se imaginan a un chileno cantando "que huela a Peru, y por supuesto que me sepa a Perú"?)
Perú parece el mongol del salón y lo peor de todo es que es el más grandazo. Pero mientras los peruanos no nos juntemos en un ideal común, mientras siga el "choleo" como estúpida excusa para sentirse mejor que otro, mientras Magaly y Jaime Baily sigan siendo líderes de opinión, mientras el peruano no sea capaz de ver más allá del beneficio propio como el aviadorcito espía y traidor, siempre seremos el "último de las eliminatorias".
Pobre mi hígado. Hepavionta por favorrrrrr.

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